domingo, 27 de julio de 2008


Nadie supo que decir, y el silencio reino, nadie tenia la valentía como para producir sonido, las palabras en ese momento solo servían para manosear más un manojo de sentimientos tan escrito, tan hablado, tan guardado y desarraigado que ya no eran sentimientos. Sino costumbres, la costumbre de vernos tan iguales con los mismos ojos y las mismas miradas, sentados en los mismos sillones que nos encuentran desde hace tantos años. Solo por repetir el ritual que en este momento ni siquiera nos acerca a unos a los otros sonreímos, en desorden los tres tomamos cortos sorbos de café.Tal vez lo que más me molestaba de esa visión gris era la luz incandescente y el polvo tan representativo de ese estar. Tal vez lo que más me molestaba era estar tan acostumbrada, y podría decir a ciencia cierta que era lo mismo que provocaba en mis otros dos interlocutores que ahora se aislaban completamente del medio ambiente para sambullirse en sus pensamientos, a las molestias, me incomodaba que no nos gritemos; que no nos peleemos y expongamos al fin aunque sea como ultimo recurso a los gritos todo lo que nos producia ese resquemor interno como en verdad sería lo preciso para personas con tan poco en común, nada, solamente las miradas, y las lágrimas no derramadas por fuera sino más bien en un luto interno.

jueves, 24 de julio de 2008

El armar y rearmar valijas es algo que inexorablemente lleva con sigo una carga emocional grande; especialmente cuando anuncia un viaje. Dejando de lado el común poner sacar cambiar apretujar hablamos del trasfondo sentimental de tomar un par de cosas y irse; aunque no sea específicamente así en parte lo es, en parte nos hace pensar lo pequeño que es el mundo que en doce horas uno puede estar en un continente diferente, con clima diferente gente diferente y nuestra cotidianidad queda aplazada por casi un mes, gracias a un avión un par de pesos y unas horas de aplastarse el trasero. Con esto no deseo llegar a ninguna otra conclusión que no sea que juntos y lejanos que nos encontramos y la cantidad de cosas que todavía me faltan por guardar.

lunes, 21 de julio de 2008

Felíz día atrasado a todos los que sienten que son mis amigos; a todos los que siento que son mis amigos y a mis amigos de verdad que lo saben y no necesitan que se los diga.
Estamos dados vuelta; en diferentes sintonías; en diferentes mareas; hasta que en un momento de paz el río se convierte en mar. Y fuimos tristeza que le sonríe a la vida. Y mis ojos te buscan y mi mirada te encuentra. Y me fundo en ella hasta que desaparece y mis ojos se cierran lentamente; pero en mi mente los veo, marrones abiertos y pacíficos diciendo me que siempre va a haber un lugar donde escapar donde el río es mar y mi boca es tuya-