domingo, 23 de agosto de 2009
sábado, 22 de agosto de 2009
SERPENTARIO
Dentro mío, reptando sagas a través de un laberinto óseo de paredes estrechas, cuarteadas por el frío, habita un ofidio majestuoso. Un fausto reptil de escamas estampadas de hojas marchitas que se camufla entre mis miserias. Una serpiente mountrosamente sublime, que parodia el pasado y estrangula el futuro en una caricia abrasadora.
Zigzaguea sobre su vientre albino con los maxilares inyectados de veneno. Se encarama con una ternura carnívora por las gruesas cortinas de músculos, mientras me acuna en su rastrera constricción. Me mece sobre su absoluta y maternal extremidad. Su lengua bífida cata mi sangre espesa, como tinta escarlata. Persigue apremia hostiga y engulle, con su hambre atroz, la parca felicidad, abreviatura de lo frágil. Mientras su cascabel cosquillea entre mis pulmones sofocados. El parásito de ojos ópalo, fraterno verdugo, reduce a humillados escombros mis cimientos. Esclaviza rebaja doblega somete mis sentidos a quemarropa. Susurrándome al oído un arrullo fúnebre, que rasga cauteloso las débiles suturas que sujetan mi penumbra.sábado, 15 de agosto de 2009
LITERATURA Y FELICIDAD
por Abelardo Castillo (en : Ser escritor , Perfil Libros, 1997)
La literatura está cargada de fatalidad y de tristeza.
¿Por qué? La vida no es siempre fea. Lo que pasa es que, en el fondo, la literatura es un conjuro contra la infelicidad y la desdicha . La gente quiere ser feliz. Pero la felicidad no hay que escribirla, hay que vivirla. En la literatura se pone el deseo, la nostalgia, la ausencia, lo que se ha perdido o no se quiere perder. Por eso es tan difícil escribir una buena historia feliz(…)
Uno confunde la felicidad con las felicidades, con ciertos momentos transitorios de dicha o alegría. La felicidad absoluta no existe. Existen pequeños instantes de felicidad, o alegría fugaces, que, si se consigue perfeccionarlos en la memoria, pueden ayudar a vivir durante muchísimos años . La literatura también es un intento de eternizar esos momentos .lunes, 10 de agosto de 2009
Cronopias ♥
Los famas para conservar sus recuerdos proceden a embalsamarlos en la siguiente forma: Luego de fijado el recuerdo con pelos y señales, lo envuelven de pies a cabeza en una sábana negra y lo colocan parado contra la pared de la sala, con un cartelito que dice: "Excursión a Quilmes", o: "Frank Sinatra".Los cronopios, en cambio, esos seres desordenados y tibios, dejan los recuerdos sueltos por la casa, entre alegres gritos, y ellos andan por el medio y cuando pasa corriendo uno, lo acarician con suavidad y le dicen: "No vayas a lastimarte" y también: "Cuidado con los escalones." Es por eso que las casas de los famas son ordenadas y silenciosas, mientras en las de los cronopios hay una gran bulla y puertas que golpean. Los vecinos se quejan siempre de los cronopios, y los famas mueven la cabeza comprensivamente y van a ver si las etiquetas están todas en su sitio.
Cortazar.